¿Alguna vez has escuchado hablar del #onboarding y el #offboarding del personal en las compañías? Estos procesos son claves para la gestión del #talentohumano y el éxito de una empresa.

El onboarding es el proceso por el cual una empresa integra a los nuevos empleados en la cultura de la organización, mientras que el offboarding es el proceso de desvinculación laboral de un empleado.

Un buen proceso de onboarding es fundamental para que los nuevos empleados se sientan integrados en la empresa y disfruten de una buena experiencia laboral. Esto significa que la empresa debe proporcionarles toda la información relevante y los recursos necesarios para que se sientan parte de la organización.

El onboarding es el momento clave para desarrollar vínculos e inculcar los valores, la cultura, la misión y los objetivos de la empresa. Dependiendo de las funcionalidades y del puesto, puede durar de 2 a 3 meses o incluso un año, es decir, no es un proceso de duración establecida.

Un proceso de onboarding exitoso no sólo ayuda a los empleados a familiarizarse con la empresa, sino que también les permite sentirse parte de la empresa desde el comienzo. Esto les ayuda a establecer un compromiso con la compañía y aumentar su productividad. La implementación de un proceso de onboarding eficaz es una parte importante de la gestión del talento humano y puede resultar en una mayor satisfacción y rendimiento por parte de los empleados.

Por su parte, la empresa, deberá establecer una serie de KPI’s de seguimiento específicas de las personas, así como de las acciones llevadas a cabo.

Si bien la contratación de nuevos empleados es una parte esencial de la gestión del talento humano, la salida de los empleados también es una parte importante. El offboarding es un proceso meticuloso diseñado para asegurar que los exempleados se vayan de la mejor manera posible.

Se trata de la última impresión que la empresa dejará con los empleados, y la forma en que se maneja el offboarding tiene un gran impacto en la cultura de la empresa y en la satisfacción de sus empleados; consiste en proporcionar una última experiencia positiva a los empleados que salen de la empresa para que sigan siendo recomendadores potenciales y alumnis orgulloso de la compañía.

Este procedimiento se divide en una serie de etapas, en cada una de las cuales la empresa incide en unos aspectos concretos. El objetivo último no es otro que evitar salidas traumáticas y asegurar el normal funcionamiento de la actividad de la empresa.

Esto es especialmente importante para las empresas con una reputación positiva y un compromiso con la satisfacción del empleado. El offboarding también puede ayudar a los empleados a transicionar de manera efectiva a sus nuevas oportunidades laborales.

Ambos procesos son fundamentales para la gestión de talento humano y ayudan a construir una cultura laboral positiva.

El proceso de onboarding ayuda a los nuevos empleados a entender mejor la cultura de la empresa y a prepararse para trabajar de manera eficiente.

El offboarding ayuda a la empresa a asegurar que los empleados se vayan de manera segura y profesional, al tiempo que minimiza la posibilidad de destrucción de la propiedad intelectual y del capital humano.

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